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jueves, 7 de enero de 2016

Pobre Pijobre

Os presentamos un tema blusero que lleva por nombre Pobre Pijobre.

Esto va sobre los pijos. Pero no sobre todos los pijos, no, sino sobre un tipo muy específico de pijo. En nuestra clasificación de tipos de pijo, distinguimos cuatro clases que a continuación os detallamos.

La primera clase está formada por los pijos que lo son por naturaleza, los ricos de toda la vida, por así decirlo. Son gente que realmente tiene mucho dinero y puede permitirse llevar las prendas más exclusivas de las marcas más elitistas. Esta clase de pijos no nos dan asco porque no suelen ser "fashion victims", por lo que suelen vestir muy bien. Los entendemos. Si nosotros fuéramos ricos, muy probablemente también lo haríamos.

La segunda clase está formada por gente pudiente o muy pudiente que puede permitirse el vestir "a la moda", lo que da en llamarse "fashion victims". Esta gente ya empieza a darnos un poco de asco. Más que nada porque si la moda es vestirse como un mamarracho, ellos así lo hacen - mostrando una clara falta de criterio personal. Aún así, cada uno puede hacer con su dinero lo que le venga en gana. Así pues, tampoco nos dan mucho asco. Lo que nos molesta de ellos es su forma de vestir - en ocasiones, según la moda.

La tercera clase ya nos da mucho asco. Son gente que, en realidad, no pueden permitirse vestir a la última moda pero lo hacen. Viven endeudados o se privan de ciertas comodidades para poder vestir como si tuvieran un nivel adquisitivo que no tienen. Se alimentan de sopas pero van a la moda. Cualquier persona con dos dedos de frente observará que es lógico sentir asco por este tipo de gente.

Los integrantes de la cuarta clase ya no sabemos si nos dan asco o, de tanto asco que nos dan, sólo nos dan pena.  Es gente que ni privándose de ciertas comodidades ni endeudándose por encima de sus posibilidades puede permitirse vestir esas marcas tan exclusivas. Estos, tratan de comprar imitaciones y de seguir los dictados de la moda con prendas de vestir baratas, lo cual es del todo imposible. Al final, acaban vestidos como psuedo-mamarrachos, son mamarrachos de pantomima. ¿De verdad esperan que la gente no vea que las prendas, en realidad, son imitaciones y que su género no es de calidad? ¿De verdad creen que alguien con un poco de sentido común no va a notar que su Trolex no es un Rolex? Lo dicho, mucha pena... y mucho asco.

Musicalmente hablando, nos encontramos ante un punk-blues estilo shuffle. Sirva como homenaje a uno de los más grandes guitarristas de blues de todos los tiempos, Stevie Ray Vaughan.


Pobre Pijobre from GorrinoZ on Myspace.

Pantalón color salmón,
horrendo cinturón,
mocasín sin calcetín
y un peluco enorme.

Martillazos en la cabeza
te daria yo.
Martillazos en la cabeza
te daria yo.

Horribles gafas de pasta,
jersey a la espalda,
peinado refinado
con laca fijado.

Martillazos en la cabeza
te daria yo.
Martillazos en la cabeza
te daria yo.

Pretendes ser un pijo
pero eres un proletario.
En cabeza quebrada
no entran nuevas ideas.

Martillazos en la cabeza
te daria yo.
Martillazos en la cabeza
te daria yo.

- guitar solo -

Camisa de manga larga
un poco remangada.
Pero todo es fachada.
En realidad, no vales nada.

Martillazos en la cabeza
te daria yo.
Martillazos en la cabeza
te daria yo.

Pero todo es de mercadillo,
todo es de baratillo.
Te alimentas de sopas
pero vas a la moda.

Martillazos en la cabeza
te daria yo.
Martillazos en la cabeza
te daria yo.


lunes, 15 de julio de 2013

La Historia 1000 Veces Contada

Existe una historia que ha sido contada una y otra vez a lo largo de la Historia - valga la redundancia. Es una historia que podríamos llamar arquetípica. Es un mito que ilumina - o, al menos, lo intenta - una de las pasiones más oscuras del ser humano: la envidia - que es muy mala. 

Siempre es lo mismo: un hombre de avanzada edad, gordo, feo, casi grotesco, pero con un gran poder - no sólo económico - que mantiene relaciones o se casa con una joven y bella señorita a quien triplica la edad. El mito dice que la joven y bella señorita está con el orondo anciano sólo por su dinero y no por estar enamorada. También suele afirmarse que el poderoso caballero sólo está con la joven por su belleza, para aparentar, para demostrar al mundo que el dinero y el poder todo lo pueden. En definitiva, que esa relación no es, en realidad, de índole amorosa.

Pues bien, bajo nuestro punto de vista esta es una interpretación demasiado simple de la historia, debida a una errónea comprensión de la naturaleza última del Amor; error que tiene su origen en lo más profundo de la moral cristiana imperante. El Amor consiste, en nuestra opinión y siempre en caso de que éste exista, en que dos personas encuentran la una en la otra lo que cada una de ellas más desea - por carecer de ello -, completándose entre ellas, formando una unión que es más valiosa que la suma de las partes por separado. Así pues, si un adinerado jubilado puede satisfacer las carencias monetarias y de poder de una bella jovencita al tiempo que ésta satisface las carencias de belleza y juventud de éste... eso es AMOR - con mayúsculas - y, por lo tanto, la historia siempre ha sido mal interpretada. Y la razón de esta mala interpretación que perdura hasta nuestros días es que, de estar GorrinoZ en lo cierto - que lo estamos -, ese amor va en contra de la moral cristiana en la que hemos sido educados desde niños y de la que tan difícil resulta desprenderse.

De ahí que antes afirmáramos que el mito trata de la envidia, puesto que el error en su interpretación está enraizado en ese pecado capital - tan común. La moral cristiana nos enseña, con sus propios mitos como Sansón y Dalila, que en ese tipo de relaciones no puede existir el amor. Y lo hace, precisamente, para que aquellos que sienten envidia de la feliz pareja, encuentren consuelo engañándose a sí mismos repitiendo una y otra vez: "Sí, lo tienen todo; todo menos el Amor." De este modo, al privar a los envidiados del Amor, la envidia desaparece - al menos, por unos instantes.

Como el tema es mítico y arquetípico y versa sobre algunas de las pasiones más bajas del ser humano, el género musical que mejor se adaptaba era el blues "arrastrao" - al estilo de los grandes bluesmen del delta de Mississippi. Simple y directo.

¡Oink, oink!


La Historia Mil VeZes Kontada from GorrinoZ on Myspace.


Una historia 1000 veces contada,
nunca bien interpretada…
Una historia 1000 veces contada
nunca bien interpretada…
Él buscaba aparentar;
ella tan sólo quería medrar.

Él era viejo y gordo
pero su anillo era de oro.
Lo mismo que sus cadenas,
sus gemelos y su pitillera.
Ella estaba fascinada
por el brillo de sus joyas.

Una historia 1000 veces contada,
nunca bien interpretada…
Una historia 1000 veces contada
nunca bien interpretada…
Él buscaba aparentar;
ella tan sólo quería medrar.

Ella era joven y bella;
todos querían yacer con ella.
Su cabello era de oro;
entre sus piernas, un tesoro.
Él cayó hipnotizado
por el vaivén se sus perolas.

Una historia 1000 veces contada,
nunca bien interpretada…
Una historia 1000 veces contada
nunca bien interpretada…
Él buscaba aparentar;
ella tan sólo quería medrar.

Los brazos entrelazados,
por el bulevar paseaban.
Para demostrar que era suya
el culo le magreaba.
Pero ella no se ofendía:
lo que quería él le compraba.

Una historia 1000 veces contada,
nunca bien interpretada…
Una historia 1000 veces contada
nunca bien interpretada…
Él buscaba aparentar;
ella tan sólo quería medrar.



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